Déjame entrar

Me molesta mucho la impuntualidad. Me parece una falta de respeto; una persona que llega tarde está gritando que su tiempo vale mas que el mío. En el aula no me lo tomo como un ataque personal pero sí como una disrupción de las graves. Siempre utilizo los primeros minutos para organizar el trabajo del día. Cuando un alumno llega tarde, aparte de ese impagable saludo al respetable "Eh, ¿que tal el finde?¡Mirad que corte de pelo me he dado" (Solo falta un foco de luz que ilumine la actuación estelar), conlleva que tenga que repetirle lo que le acabo de contar a los demás. Y todo esto una y otra vez por cada alumno que va goteando los siguientes minutos.

Si no repito las explicaciones es peor todavía porque aunque la tarea está escrita en el aula virtual pasan de leerla (¿o será que leen pero no entienden?). En resumen, que los alumnos sean impuntuales me desorganiza la clase, así que lucho contra ello. Hace dos semanas estallé cual niña del exorcista en una bronca mítica que aún debe retumbar en los pasillos. La semana pasada, cumpliendo mis amenazas no dejé entrar a nadie después del timbre.

Ayer, clase a primera de la tarde: Número de asistentes, lamentable, y yo con una clase estupenda preparada, esperando. Una vez explicada a los presentes me siento, hago un par de respiraciones y mando un tuit a los alumnos que faltan. A los pocos minutos aparecen por la puerta, en grupo. "Estábamos fuera y como pensábamos que no nos ibas a dejar entrar, ni lo intentamos. Pero como nos acabas de pedir que entremos..."

¡Cómo los vampiros! ¡Déjame entrar! (qué peliculón, por cierto). Ahora resulta que solo cruzan el umbral cuando se les invita, porfavor, apunten este nuevo uso didáctico de Twitter para sus compilaciones.

P.D.: Mientras se sentaban los hijos pródigos todavía tuve que oir "Profe, yo creí que no se podía tuitear desde clase."  Un par de respiraciones más...

 

Hace un año más o menos hablaba de... Llevando el Informe Horizon 2011 al aula (II): Juegos

Jornadas iTIC 2012 #iTIC12, taller "El reto de la colaboración"

Un año más, durante los días 4, 5 y 6 de junio se celebrán las jornadas iTIC en el CRIF Las Acacias de Madrid.

"Estas Jornadas tienen como objetivo fundamental la divulgación de buenas prácticas docentes empleando las Tecnologías de la Información y de la Comunicación, a la vez que intentar propiciar la reflexión sobre el uso de estas tecnologías y su integración en la práctica cotidiana dentro del aula para el desarrollo del currículo escolar correspondiente.
"

La verdad es que los dos años que pasé en el ITE quedé saturada de "saraos educativos", así que ahora los evito prudentemente. Pero este es uno que nunca me pierdo, porque su característica principal es que se ven experiencias reales, muy de a pie, de profesores que intentan hacer cosas nuevas. Nada de "folclóricos de las TIC" vendiendo "concetos". Son docentes, en muchos casos principiantes con las nuevas tecnologías o "nuevos" métodos, con ganas de compartir lo que les ha salido bien y lo que les ha salido mal. Cualquiera puede participar enviando su propuesta de comunicación al CRIF (hasta el 4 de Mayo). Democrático y abierto.

Las iTIC están pensadas para que se expandan más allá del tiempo y el espacio que duran esos tres días de las jornadas, un ejemplo a seguir de aprovechamiento máximo del dinero y esfuerzo invertido. Ahora solo falta que la gente se anime a participar en ellos :-) Antes del evento se abren foros (este es el mío) en los los interesados pueden ir calentando motores con los ponentes. Tras las jornadas se cuelgan los vídeos de todas las comunicaciones y talleres en la Mediateca de Educamadrid (por cierto, esta es la primera ponencia que hice en mi vida, en estas mismas jornadas en 2009).

Yo este año participaré como ponente en un taller, "El reto de la colaboración", al que estáis invitados. Allí nos vemos.

Programa en pdf para imprimir

Razones por las que no volveré a trabajar con un aula virtual

Recién vuelta al aula, en un principio de curso convulso, opté por usar un aula virtual Moodle en cada uno de los tres módulos que imparto. Me llamó la atención que en los dos centros que me asignaron parecieran usarla (luego descubrí que solo un par de profesores más lo hacen, en general para colgar pdfs). Pensé que por una vez haría lo de la mayoría aunque no me gustara, por eso de buscar el camino de menos resistencia.

Hace unos meses escribí La filosofía tras las herramientas o por qué no me gusta Moodle y hay están las razones de peso. Ahora, tras casi un curso, añado aquí las razones prácticas, las del día a día.

A los alumnos no les gusta el entorno. Es feo, es aburrido, es dictatorial (no pueden cambiar nada). No consigo, por más que lo intento, que participen en los foros. Siguen quejándose de que a veces no les llegan los avisos de mensajes ni de actualizaciones (esto último solo en el Clara del Rey, el aula del Leonardo da Vinci está alojada en el propio instituto, bien configurada y funciona bastante mejor). Si a los alumnos no les gusta necesito un esfuerzo extra para conseguir su participación, que por otro lado resulta mucho más sencilla por Twiter.

A veces tengo tareas o recursos parecidos en dos cursos virtuales distintos. No hay una forma fácil de simplemente exportarlos de uno a otro. Algún talibán del tema me dirá que con no se que opción superobvia puede hacerse. Hay gente que no entiende que el diseño está al servicio del usuario. SI el usuario lo encuentra difícil es difícil.

Me gustaría poder hacer públicos algunos trabajos de los alumnos, una vez evaluados, darles difusión, que unos vean lo de los otros y así comprendan mejor lo que se considera una tarea bien hecha. Que aprendan de lo que ven en los demás. No hay forma, tengo que mandárselos por Gmail.

Necesitaría que los recursos se pudieran escribir entre todos, no solo por el profesor. EL forofo de Moodle dirá, abre un wiki. ¿Habéis visto los wikis de Moodle? A mí me dan ganas de llorar. Y no veo forma humana de convencer a los alumnos para que trabajen ahí al mismo tiempo que les animo a ser creativos y aplicar el buen gusto en sus trabajos.

Escribo tareas a diario, es una acción habitual. Si, mientras la escribo cambio de opinión en cuanto al formato del trabajo que debe entregar el alumno (enlace, texto, documento....etc) tengo que borrarla y crearla de nuevo, no hay forma de modificarlo sobre la marcha. Parece una tontería pero esto me ocasiona una gran pérdida de tiempo, no me deja trabajar a gusto. De nuevo, usabilidad nula (¡a quién le importa el usuario muñón que no sabe manejarse!, dirán en esas mazmorras donde diseñan el interfaz. Tienen que ser mazmorras, sin ventanas ni luz del día, de otra forma no me lo explico)

Aunque mis aulas virtuales son públicas no permiten que quienes las visiten dejen comentarios o se comuniquen conmigo. Todos estos años de atrás he tenido blog o wiki de aula y a través de él conocí a muchos profesores (y algún padre) con los que compartí ideas y reflexiones. El año del PCPI varios docentes, de forma anárquica y desorganizada compartimos prácticas simplemente copíandolas de unos blogs a otros. Colaboración orgánica. Funciona porque es fácil e inmediata.

El diseño tan feo de Moodle ahoga la creatividad. A mi me gusta hacer las cosas atractivas, que la superficie se corresponda con el fondo, disfruto jugando un poco con el diseño, es un aliciente más cuando preparo algo, que quede bonito. Pero cada vez que entro en el Moodle es como poner la tele y ver Cuéntame. Lo único que quiero es salir de ahí lo antes posible y volver al siglo XXI.

Odio los pop ups. Tal y como hacen los navegadores que uso normalmente, por eso los bloquean. Desgraciadmente es el modo en el que se muestran los mensajes internos, así que muchas veces, no los veo. ¿Hay algo peor que un alumno intente comunicarse contigo y le dejes sin respuesta?

Educamadrid me ha dejado con el culo al aire en más de una ocasión. Bien porque (como hoy) no puedo entrar a corregir tareas o colgar las clases de la tarde, o peor aún, porque cuando llego a clase no funciona y, o tengo un plan B,o el aula se paraliza. O sea, Blogger, Wikispaces, Sites no me han fallado jamás, ¿debería usar la plataforma de la Comunidad de Madrid que, por cierto,  pagamos con los impuestos y que falla más que una escopeta de feria? (vale, esto no es culpa de Moodle)

Sinembargo, hay un par de cosas que me gustan: Los plazos para subir las tareas. Quizá le busque un sustituto o simplemente podría relegar el aula virtual a recogedor de tareas virtual. Y... ¿cual era la otra? Ummm.... Vaya, pues no me acuerdo.

P.D.: Hacer un aula virtual es mucho más que colgar contenidos de forma ordenada. El aula es un vehículo de aprendizaje y como tal, un artefacto bastante complicado de diseñar. En este fantástico artículo dan unas cuantas pistas: 10 Ways to Occupy eLearning

ACTUALIZACIÓN

Este es mi blog,donde, lógicamente, expreso mi opinión personal en base a mi experiencia particular. Cada uno tiene la suya, obviamente. Por ejemplo en Y con el mazo dando podéis leer una opinión totalmente distinta y muy bien argumentada.

Aprender de los coles

Ayer impartí la última sesión del curso Trabajo colaborativo en Red en el colegio Manuel Bartolomé Cossío. En mi modesta opinión estos cursos/seminarios "de centro" son los más efectivos, con diferencia. No se trata de mostrar un abanico de herramientas TIC a gente que puede que no piense en usarlas en la vida, si no de ofrecer los recursos que ellos te demanden para una idea concreta. El trabajo del ponente no se queda en las notas que alguien tome en una libreta si no que se materializa enseguida en algo para clase. Formación bajo demanda.

En este centro querían nuevas ideas para trabajar colaborativamente y por proyecto, cosa que llevan años haciendo exitosamente. Tanto, que ya tienen una "infraestructura" una red de maestros trabajando por proyectos trimestrales de forma regular. Es el modus operandi del centro. No se si es lo común en colegios pero me resulta sorprendente y envidiable dado lo que veo en los institutos, donde nadie se coordina siquiera, fuera de iniciativas puntuales y que además se llevan a cabo fuera de las clases. Para mi esa es la clave, no organizar algo de relumbrón dos veces al año, si no incorporarlo al día a día del aula, a la mayoría del claustro, para que esa "infraestructura" cale por fin y llegue a los alumnos que demandan otra forma de escuela. Esto es algo que aprendí en mi etapa en eTwinning: en las evaluaciones de cara a los premios, un punto importante dentro de las plantillas de valoración es la integración en el currículo y en el aula: que el proyecto no sea un adorno, si no parte del currículo (o sea, con chicha) y dentro de las horas lectivas (es decir, un cambio real).

No es fácil lidiar con el "es que no tengo...", "es que con mis alumnos...", "es que...". Cuando hay voluntad se puede, aunque con la individual no basta. Lo más difícil del trabajo colaborativo es arrastrar y convencer a los otros, tener la resistencia para ir sumando y no peleando. Al igual que pasa en la PYME española, es necesario que el que mande/coordine/dirija... tenga visión y capacidad para llevar a cambio los cambios necesarios, porque aunque los profesores/trabajadores nos dejemos las uñas en el intento, la voluntad individual sirve de bien poco.

Quiero pensar (hoy me he levantado optimista) que el resto de coles se parecen más a este que he visto, que a los institutos que conozco. Qué pocos maestros veo dando cursos de formación a personal de secundaria y cuantísimo aprenderíamos de ellos. Ahora espero con ganas ver materializado el proyecto del Cossío, nada más y nada menos que una ópera....

Yo no hago ESA huelga

Qué bonita pantomima, vamos a jugar a que unos nos quieren robar nuestros derechos y otros nos defienden pidiéndonos que donemos un día de sueldo para protestar.


Los sindicatos, que viven de los fondos de la administración, le hacen de partenaire. Rajoy, ufano, dice en Bruselas, "por esto me van a montar una huelga general" (léase: que duro que soy, hay que ver que arrestos tengo). Toxo y Méndez, esa pareja cómica, salen cariacontecidos en los medios  para que la plebe entienda que están enfadadísimos. El presidente de la patronal reprime las risas obscenas del que se sienta a su lado tras el anuncio de la reforma laboral, "No te rías que luego dicen que estamos demasiado contentos". Los sindicatos nos usan como a  soldaditos tontos, amenazan al gobierno con colapsar el país durante un día si... si... si no retiran la reforma. Ejem, la presión ¿no debería haberse cuando tenía alguna posibilidad de éxito, mientras se "negociaba"?¿Quien se cree que vayan a retirar nada a estas alturas?

Ay, si es que este teatrillo no tiene un libreto muy sólido. Es demodé, como de los años 70, casposo, caduco. Y bueno, pues seguro que tiene su público, pero un día de sueldo me parece un precio muy caro para esta obra de tercera.

¿Quieres protestar de una forma efectiva, presionando donde duele? Demuestra que tú ya no vives en el siglo pasado, que no te crees este tinglado, que eres inteligente. Huelga de consumo: no compres, no gastes, salte de la rueda del hamster. No pagues la hipoteca este mes, (no te preocupes por los intereses de la demora, sale mucho más barato que la huelguita)

P.D.: Viendo a los trabajadores de la limpieza de Jerez en Huelga indefinida tras meses de no cobrar su sueldo (como estarán esas familias) sentí una profunda vergüenza, no se si ajena o propia, por la #mareaverde y por las mil excusas para no hacer una huelga como Dios manda, que diría Rajoy: a principio de curso, indefinida, bloqueando la selectividad y el inicio de curso. En vez de huelga, huelguitas de fogueo, que es lo que le gusta a los sindicatos para mantener el teatrillo.

Como las ideas simples llevan a descubrimientos ciéntificos

Esta es la primera de una nueva serie de charlas TED dedicadas a la educación, Ted-ed Lessons worth sharing. A la exposición le añaden unas bonitas animaciones (ejem, ejem, quizás inspiradas en las de RSA). Alguno dirá que los dibujitos no aportan nada, pero yo creo que todo lo que arroje algo de belleza al mundo siempre es valioso. Por eso existe la sección Bonito en este blog.

Adam Savage (¡el cazador de mitos!) plantea ideas muy interesantes. Para mí, las más revolucionaria es que no importan tanto las respuestas como las preguntas. La capacidad de hacérselas es lo que ha traído al ser humano al punto de desarrollo en el que estamos. Eratóstenes calculó el diámetro de la tierra, con un error menor al 1% hace dos mil años, sin tecnología, guiado por sus observaciones.

La ciencia era entonces y es ahora la capacidad de observar, preguntarse y experimentar en busca de una respuesta. La ciencia responde al instinto humano, es natural, la llevamos todos dentro (hasta los homeópatas). Está en todas partes... salvo en la escuela.

¿Cuánto tiempo dedicamos a espolear a los alumnos para que se pregunten a cerca de lo que observan? Un 0,1%. El 99,9% restante probablemente se vaya en darles respuestas que no les interesan. Ni interesan al camino de la ciencia.

En mi opinión, los profesores deberíamos estirparnos esa idea de que toda pregunta surgida en el aula debe ser contestada, perferiblemente por el experto, él. Eso lleva a una especie de miedo al error, a perder el control, el "respeto": Si preguntan demasiado puede que no sepa contestarles.

No es nuestra función dar respuestas (para eso ya está Google ;-)) si no generar en la mente de los alumnos preguntas, preferiblemente de esas que no se resuelven en una simple búsqueda en la cajita con la lupa del navegador.

vía @acapulco70

Motivación

Hoy he releído en el artículo La sorprendente verdad sobre lo que motiva a tus alumnos las ideas de Daniel Pink sobre motivación que dieron origen a mi blog. A mí ya no me resultan sorprendentes, porque las compruebo diariamente.

Para ponerlas en práctica no hace falta solo mi voluntad (y un férreo y constante pasotismo frente al "que dirán"). También es necesario que los alumnos se presten a ello. Es el caso de uno de mis tres grupos de este año, un primero de grado medio de informática. Los otros profesores les llaman "mis amigos" porque en el despacho insisto en que son mi grupo favorito, ante el horror del resto: no se callan nunca, solo hacen lo que les da la gana, no trabajan... Vaya, pues para mí, insisto, son los mejores: entran al trapo en todas las actividades, trabajan en clase cada día (la prueba es la cantidad de tareas entregadas), son participativos, tienen iniciativa y hasta, de vez en cuando, son creativos. Me sorprenden, es increíble lo que sabe alguno de algún tema en concreto. A estas alturas de curso ya empiezo a ver emerger mucho talento, la prueba son los trabajos que he estado tuiteando estos días: están aprendiendo contenido (hardware), herramientas TIC pero, sobre todo, a argumentar y defender una idea.

PC AMD, jugar a buen precio (y excelente Prezi) ow.ly/9FylU
Un ordenador para uso general a buen precio ow.ly/9Fyf1 ¡Buen trabajo también!
Otro ordenador para gaming, bien argumentado, bien pensado ow.ly/9Fy8u
Ordenador para "Extreme Gaming", ow.ly/9FxOo excelente trabajo de alumno que se empeña en suspender

En la puerta de enfrente doy clase a un primero de un ciclo superior. Prácticamente la misma materia y yo soy, evidentemente, la misma profesora, pero estos alumnos reniegan de las tareas, se quejan continuamente de lo cansados que están, no hablan, no expresan opiniones (si acaso, alguna negativa) y son francamente resistentes a intentar hacer nada nuevo o que no esté conveniente y aburridamente guiado. Aún no he visto en ellos ningún tipo de talento o capacidad. Y deben de tenerlo, porque todos lo tenemos, pero no se como sacarlo a flote. Bueno, al menos ya han dejado de preguntarme a diario "¿qué entra en el examen?" No entiendo la pregunta.

Le he dado muchas vueltas a esto, pensando los motivos de esta falta de "gracia" en el grupo del ciclo superior, hace años tuve otro, de electrónica, y era buenísimo (dimos dos menciones especiales), con ellos hice mi primer blog de aula allá por 2004. Mi explicación favorita es que el bachillerato les ha corrompido (de hecho el mejor alumno de esa clase viene de FP) aunque en el fondo se que simplemente es esa personalidad de grupo, fruto de la sinergia de las individuales. En este caso el tema de motivación es automotivación para intentar entrar en su aula con una sonrisa o con la esperanza de que salga una buena clase. En fin...

Aún tengo un tercer grupo, otro caso a estudiar desde el punto de vista de la motivación. Son unos chicos fantásticos, posiblemente los más educados y respetuosos que he tenido nunca (lo prometo, son los alumnos que cualquier tipo de profesor querría). El módulo que imparto ahí no me gusta nada, así que no he sido demasiado creativa con las tareas, aunque he seguido el mismo método: poca teoría y mucho aprender haciendo. Me llevé una gran sorpresa al final de la evaluación porque la mayoría afirmaron que les encantaría hacer las FCT en el campo de mi materia. Así que no hace falta sentir entusiasmo por algo para motivarlo en otros (para mí es todo un descubrimiento).

Madre mía y casi 30 años que me quedan por delante (¡o más!) para seguir experimentando...